lunes, 24 de febrero de 2014

Te espero pronto.

Es complicado desprenderse de algo material, más aún cuando es caro o es algo significativo. Pero sin importar que tanto valga cualquier objeto de este planeta hay algo más difícil; despedirse de alguien a quien quieres mucho.

Desde pequeño siempre me advirtieron 3 cosas; cuando llegas al éxito lo primero en llegar junto a el son las envidias, que tener un hijo es como tener un tatuaje en la cara y que los amigos se cuentan con los dedos de la mano.

Es verdad. Tengo muchos "amigos" y unos cuantos amigos. Estos últimos siempre me han demostrado amor y apoyo. Cuando el humano tiene buenos amigos es muy raro que los pierda si no es por alguna traición. Duele cuando se van. Los amigos son aquellas personas a las que extrañas a los 2 minutos de haberte despedido a sabiendas de que los veras al día siguiente. Algunas de esas despedidas son temporales y otras son de por vida.

Mi punto es que es triste despedirte de alguien a quien amas mucho, como los amigos. Tengo una amiga que se va de intercambio. Una amiga a la cual respeto y admiro demasiado, porque ha demostrado tener un corazón como pocas personas. Se que le ira bien. Hace un par de días tuve que haber ido a su fiesta de despedida y no pude. Por trabajo. Es la peor justificación que pueda haber. No era justo pero era necesario.

Amiga, sabes que te quiero con el corazón. Te admiro y el viaje a donde vas es una paso enorme para crecer emocional y profesionalmente. Conocerás gente nueva, gente que nunca olvidaras. Probablemente te toparas con envidias, pero eso solo significa que puedes demostrar lo fuerte que eres y salir triunfadora.

Sonríes muy bonito. No pierdas el estilo y ese don tan valioso que no muchos sabemos aprovechar.

Se que te vas por unos cuantos meses, pero bueno, a veces el tiempo pareciera eterno. Cuídate y disfruta cada segundo de tu viaje. Nos vemos pronto.

P.D. Te quiere, Hayashi.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario