Muchas cosas pasaron desde la última vez que te vi. Los años transcurrieron y el misterio de nuestra lejanía se iba haciendo cada vez más opaco. No sé mucho de tu vida en esta casi década que hemos vividos sin saber el uno del otro. Solo sé que estos días en que nos hemos contado un poco de nuestros contextos me he alegrado saber que estás bien, que sigues siendo una mujer trabajadora, sana y talentosa.
Como imaginarás, Cayman Islands suena de fondo mientras escribo esto. Aún no sé si te compartiré esta entrada porque no deseo incomodarte o algo por el estilo. Quiero confesarte que he pensado en ti en estos días. Tantos recuerdos de tantas cosas. Perdón si lo siguiente es demasiado para ti pero quiero compartirlo porque no es cualquier cosa; antier en la madrugada que recordé la canción la reproduje hasta quedarme dormido. Me acordé especialmente de aquella noche en que no dormimos; un noche de luna llena mientras nos besabamos con una intensidad rica y sensual; tocando tu cuerpo, recorriendo cada parte de ti, tocando todo tu ser y tú dejando que yo me aventurara dentro tuyo. No hizo falta nada más, mi cuerpo entró en ti con una bienvenida de lubricación envolviendo mi masculinidad. Recuerdo como besaba tus pies, como los olía, como los metía en mi boca y probaba tu cuerpo. Literalmente me tenías a tus pies. Luego besaba todo lo demás y tu gemías bajito para no despertar a la chica que dormía en la habitación de al lado. Luego te colocaba en cuatro y te embestía tomando tus caderas, luego tu cabello, luego tu cuello mientras te daba besos. Eras mía y era tuyo.
No es ninguna novedad que recordar eso no me dio solo un gozo mental, despertó mi sexualidad y me toqué recordado eso. Imaginando que por un instante estabas ahí conmigo, encima mío, al lado mío, observándome como aquella vez (la primera vez que me dijiste "Te amo"). Rememore aquello con una excitación diferente, un dejavu hecho de un placer único que hace años sentí contigo.
Ayer por la noche no fue diferente. Imaginé tus labios, tu cuerpo, tu rostro que siempre me encantó.
Dije tu nombre; a solas, para mí.
Quiza esta noche en la soledad de mi habitación suene Cayman Islands nuevamente.
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